domingo, 11 de febrero de 2018

EL PADRINO

Un clásico del que se ha dicho todo ya. Llego tarde para hablar de esta película y mi opinión va a dar igual, sobretodo, en este caso concreto. He llegado tarde, pero he llegado.
Esta película siempre me interesó poco. Cuando era joven se hablaba bien de ella, pero resultaba aburrida y poco atractiva para alguien de 20 años. Se comentaba tanto lo de "Obra maestra", que solo por eso, ya resultaba poco interesante. Y es que, cuando eres joven, prefieres ir a contracorriente o simplemente, puede que no estés preparado aún. Creo que la segunda opción se acerca más a mi caso.

Tuve mil oportunidades para verla, pero nunca encontré ganas. La dieron mil veces por la tele y siempre me parecía lenta y aburrida y prefería pasar de verla. A pesar de saber la consideración que tiene esta gran película.

De este modo pasaron mucho años y al final, ya con 49 años, un día ocurrió el milagro.
La dieron por la tele, igual que tantas veces. Estaba tranquilo en casa bebiendo una copa de vino (algo no muy habitual en mi si no hay comida de por medio), fue sobre las 11 de la noche cuando me quedé encandilado observando a Marlon Brandon. Estaba bien despierto, despejado, algo poco habitual también (la edad comienza a pesar). Esas horas son malas y cuesta que no se te cierren los ojos. La película ya había comenzado, aunque al no conocerla, no supe cuanto estaba de avanzada. La cuestión es que me quedé prendado, y aguanté todo lo que pude. Pero no pude terminarla. Al día siguiente había que trabajar. Pero la curiosidad había sido alimentada convenientemente.


Poco después la pude ver entera (me propuse hacerlo y lo hice) y me quedé prendado de ella y de las interpretaciones, sobretodo. Ahora entiendo los halagos y las buenas criticas, aquellos Oscars... etc.
Aunque tengo que decir, que si tuviera que elegir mis 10 películas favoritas, esta no estaría entre ellas. Reconozco que es buena, pero no ha llegado a tiempo para recalar y reposar en mi nostalgia y hay otras que ocupan con honor ese lugar, aunque para muchos sean más simples.



No perderé tiempo en su argumento a estas alturas. Lo que puede convertir esta entrada en una de las mas cortas. Sí, es una entrada diferente. Pero puedo comentar mis impresiones, y creo que lo mejor son los personajes y la forma en la que la cámara los mira. Esta tranquilidad, pasividad y lentitud con la que se narra la historia, permite ver y disfrutar, de forma relajada, de esas interpretaciones y de esos personajes elaborados y cuidados hasta el mínimo detalle.



Para muchos será lenta, y es que en lo tiempos que corren se exige al cine mucho más dinamismo. De hecho, aquellos que critican el cine comercial, muchas veces se duermen con el cine que propone algo diferente (pero también comercial) a la habitual acción narrativa, esa tan vertiginosa como fácil de criticar. Cuando se vuelven pausadas y lentas, muchos de ellos se aburren y la culpa (dicen ellos) es de la película.


Este tipo de cine cuesta de ver hoy en día para los más jóvenes. El Padrino es una película atípica, si vemos lo que se hace hoy en día. Y la gente joven no esta acostumbrada ha este tipo de cine, a sus pausas y tiempos relajados. A que el peso recaiga en la historia y sus personajes. Lo contrario no está mal, solo es diferente. Pero no han sido preparados para este cine, solo eso. Yo sí lo fui aunque no me interesada por edad (esa es otra). Pero veía otras muchas películas consideradas "lentas", aunque más comerciales. Y posiblemente esas me prepararon para ver estas otras.




Como decía al principio, hablo de mis impresiones y pensamientos. No suelo sintetizar y deconstruír  mucho ninguna película. Mi capacidad analítica no llega a tanto y la tabla de elementos la olvidé hace mucho. Soy más de sentimientos y eso tiene más que ver con el sabor final de un plato que con el análisis de sus ingredientes.
Y así de simple, y sin tecnicismos ni análisis profundos, es como la recomiendo. Pero tranquilos, háganse con ella en su momento adecuado.



lunes, 1 de enero de 2018

DETRÁS DEL CANDELABRO

Hay películas que pasan totalmente desapercibidas, como de puntillas. Seguramente porque alguna mano negra hizo lo necesario para que esto sucediera. Y de este modo, conseguir que desaparezca de los premios, las consideraciones y atenciones que merece. Esta es una de esas películas.
Behind The Candelabra (2013), es un ejemplo de gran película, grandes interpretaciones, gran dirección..etc.
Sin contar con esos detalles menores, que no lo son tanto, como el maquillaje. Que en esta película es muy importante.
Una pequeña obra maestra en todos los sentidos que merecía mucha mayor repercusión y apenas tuvo la atención del público y de la prensa especializada. La gran desconocida.
Una injusticia que NostromoCine quiere compensar con esta entrada.


Behind The Candelabra (Tras el Candelabro) esta inspirada en el libro Behind the Candelabra, My Life With Liberace (1988), de Scott Thorson y Alex Thortleifson. La historia nos explica los últimos diez años de vida del virtuoso pianista Liberance, de gran éxito y fama en Estados Unidos. En concreto se centra en su relación con Scott Thorson. En el festival de Cannes de ese año compitió por la Palme D´Or. La película pasó directamente a TV de manos de HBO y no llegó a estrenarse en cines. Pero obtuvo gran aclamación de crítica (al menos la de los festivales), sobretodo por las interpretaciones de Michael Douglas y Matt Damon (Liberace y Scott Thorson). Aunque he de decir que en general, todas las interpretaciones están de lujo. La película ganó diferentes premios de TV, dos Globos de oro y hasta once premio Emmy. Incluyendo mejor película y mejor actor para Michael Douglas.




Sin ser Michael Douglas un actor de mis preferidos (su padre, Kirk Douglas, si lo fue), tengo que decir que estoy convencido que su trabajo en esta película es lo mejor que este actor a hecho nunca.
Como mínimo merecía una nominación al Oscar. Su interpretación del pianista Liberace es excelente y seguramente me quedo corto con ese adjetivo. Al mismo tiempo, el trabajo de maquillaje es también excepcional y decisivo para la credibilidad de los personajes.



Matt Damon también esta excelente y convincente. Acostumbrados a verle en otras tesituras, es un gustazo ver como interpreta este papel. El maquillaje de su personaje evoluciona a lo largo del film, igual que con el resto de personajes. Todos aficionados a la cirugía plástica, algo que queda muy bien reflejado en la película y que es creíble gracias, como decíamos, al maquillaje. Otro ejemplo de esto es el personaje que interpreta Rob Lowe. Un gran trabajo también. Aunque algo más cómico en este caso. Rob Lowe interpreta al cirujano plástico. Que, como tal, se ha aplicado así mismo tantos retoques que ya no puede ni abrir los ojos, su cara es una máscara.


Liberace es un excéntrico, interesado y caprichoso pianista. Homosexual, muy amanerado que, gracias a una fuerte campaña en su favor en los medios (pagada por el), hace creer a sus seguidores todo lo contrario. Una muestra evidente de la inocencia del público de los setenta y ochenta, que no quería contemplar lo evidente, al ser algo muy poco aceptado en la sociedad en aquel momento. Exponer su sexualidad a los medios hubiese arruinado su carrera.




De este modo, Liberace vivía su pomposa vida de estrella, repleta de lentejuelas, glamour, amaneramientos y excesos de todo tipo, también de vestuario, de forma justificada. Solo era un gran artista, un Showman que se podía permitir todo en nombre de su virtuosismo ante el piano. Que era lo único real en su vida, lo único que el pianista podía ofrecer con sinceridad.
El titulo "Behind The Candelabra" es un juego de palabras relacionado con los candelabros que el pianista solía colocar encima de los pianos en los que tocaba (sello indiscutible). Esto se hizo muy habitual durante aquellos años. De hecho, en sus actuaciones solía rodearse de candelabros.




Pero en lo que más fue caprichoso el famoso pianista fue en el amor. Sus amantes cambiaban con los años. Se enamoraba siempre de los más jóvenes. Que debía acoger en su casa como trabajadores. Ya fuesen chóferes, ayudantes de cámara, parejas musicales, lo que fuese. De este modo la relación quedaba oculta a los medios. Liberance agasajaba con todo tipo de excesos a sus amantes: dinero, ropa, joyas, coches..etc. Vivían bajo su tutela durante años y muy alejados de la realidad.
Cuando Liberace se encaprichaba de uno nuevo, el viejo debía marchar. Ante la atención que les confería el artista, todos se sintieron especiales. Y, aunque les prometía amor eterno, nunca fue cierto.
En la película vemos la etapa final del artista, centrándose en una de esas relaciones (con Scott Thorson), que comenzó como todas y terminó igual. Liberace Incluso convenció a Scott para operarse el rostro, y de este modo parecerse al pianista. En un intento de convencer a los medios que era su hijo. Una forma más de acallar sospechas sobre su homosexualidad.
El artista falleció de Sida a finales de los ochenta. Fue una de las primeras víctimas famosas de esta enfermedad. A pesar de que se intentó ocultar las causas de su muerte, se desveló toda la verdad.
El momento final se muestra en la película con mucha crudeza y realismo (de nuevo un gran maquillaje). Liberace aparece famélico y consumido por la enfermedad en su cama, rodeado de sus lujos.



Magistralmente interpretada, entretenida y perfecta en todo. Detrás del Candelabro es una desconocida película que debería estar en un pedestal en muchos sentidos y que, aunque tuvo buenas críticas y algunos premios, pasó desapercibida por la mayoría. Lo cual es una gran pena.
En NostromoCine, hemos querido poner nuestro granito de arena, para dar a conocer esta joya.


domingo, 24 de diciembre de 2017

ROGUE ONE, Una Historia de Star Wars (y repasamos el EPISODIO VII)

Cualquiera que me conozca sabe de mi afición por Star Wars. Sobretodo de la trilogía original, la cual me produce nostalgia y me transporta a mi niñez y adolescencia. Y con esto no lo digo todo, porque siempre me ha sido difícil expresar todo lo que me transmite esta saga, que me ha acompañado desde los 10 años. Así que acepto todo lo que viene de ese mundo inventado por George Lucas, independientemente de su calidad como películas, van más allá. Pero, sin duda, hay unas mejores y otras peores. Mi predilección es en especial, como comentaba, por la trilogía original. Y si me dieran a elegir, me quedo en concreto con la primera de 1977, de la que ya hablamos (ver aquí).
La segunda trilogía (en orden de aparición), lo tenía muy difícil, por no decir imposible. Por todo lo comentado más arriba. Además era necesario encandilar a nuevas generaciones de fans, sin nostalgia de la primera. También a nosotros, los que sí las conocimos, más exigentes. Que esperábamos más de lo mismo, aunque en el fondo supiésemos que iba a ser imposible. Porque para comenzar, ya no somos los niños que fuimos entonces.
Esa nueva trilogía padeció de un exceso de producción y de efectos especiales, intentaron sorprender pero sólo consiguieron abrumar y cansaron a casi todo el mundo. Los nuevos personajes no convencen en general y el argumento esta demasiado acelerado y funciona a golpes, entre otros defectos.
Pero en mi opinión tienen algo bueno, la historia. Si las de los ochenta cuentan el auge de la rebelión y la derrota y muerte de Darth Vader. Estas cuentan la historia de Anakin el niño, que es lo mismo que contar la historia de Darth Vader(*). Y como trasfondo el político, con el surgir del imperio, que comienza ha tomar posiciones poniendo fin al culto Jedi. Recordemos que en orden cronológico va antes de la trilogía de los ochenta.
Por todo ello, no quiero que esta entrada se centre sólo en Rogue One, aunque es ella el motivo principal.

(*) Viéndolo con perspectiva, me doy cuenta que si en una trilogía nos cuentan la historia del Vader (niño) y en la siguiente la caída y muerte del Vader (adulto). En realidad estamos ante una historia muy diferente a la que nos plantearon en un principio. Y el resto de personajes y argumento resulta accesorio a lo principal, que ahora es Darth Vader (su historia particular). Esto se hizo más relevante al explicar su vida en tres películas, esas que no gustaron a la mayoría. Y ahora la trilogía original parece formar parte de la vida de Vader también. Aunque tengo dudas de que esa fuera la intención real. Las nuevas películas cambian esto, al no existir ya Darth Vader.



Para llegar a lo importante, que es Rogue One, no podemos pasar por alto la séptima entrega de la saga original: Star Wars VII, El Despertar De La Fuerza (2015). Si bien esta película esta mucho mejor producida que la trilogía maldita que comenzó en 1999 y resulta fresca y más interesante de ver (ahora el listón estaba más bajo y era mucho más fácil hacerlo bien que mal), no me convenció del todo. En realidad esta nueva entrega me decepcionó bastante. Ya que tiene lo que le falta a la anterior, pero la anterior tiene esa historia que le falta ha esta. Me explico, esta nueva entrega es, a nivel de argumento, casi una copia de La Guerra De Las Galaxias (1977) y parece mentira que muchos no se hayan dado cuenta. Hay que recordar que El Retorno Del Jedi (1983), ya era una copia también, en lo básico me refiero. Ocurre igual ahora:

-De nuevo el mismo objetivo, destruir la Estrella de la Muerte (se llama ahora Starkiller y es lo mismo), por lo que es necesario inutilizar los escudos, igual que en El Retorno Del Jedi (1983) en este caso.

-Todos recordemos como Luke Skywalker ve morir a manos de Darth Vader a Obi-Wan Kenobi y todo ocurre en otra Estrella de La Muerte. Esta vez ocurre lo mismo en la Starkiller, cuando Rey, Finn y Chebacca ven morir a Han Solo a manos, esta vez, del sustituto de Darth Vader: Kylo Rein (que no le hace sombra ni con el nombre).

-De nuevo una información importante la lleva un androide, que además es el "nuevo" R2-D2, el gracioso BB-8. A pesar de que se trate de la localización de Luke Skywalker y no de los mapas para destruir la nueva arma del Imperio.

-Además, esa información es entregada al androide en una situación calcada casi de la primera película, aunque esta vez ocurra en tierra. Con la aparición del Kylo Rein incluida (demasiado parecido a la escena inicial de la película de 1977, allí aparecía Darth Vader).

-De nuevo el androide que sustituye a R2-D2 (BB-8) vaga por el desierto como lo hiciera aquel una vez y de nuevo es salvado al ser capturado.

-Otra vez el "sustituto" de Vader (Kylo Ren), interroga al prisionero con preguntas con iguales o parecidas intenciones a las del propio Darth Vader con la princesa Leia antes de ser liberada. Demasiado similar.

-Ahora es Ren el que no se quiere dejar seducir por su padre (Han Solo). En la saga antigua era Darth Vader el que pretendía no ser seducido por su hijo Luke y viceversa.

-Rey deberá descubrir su camino, a pesar de sus orígenes, al igual que hizo Luke Skywalker. Aunque este no dominó la Fuerza de forma automática en un episodio (no me gusta esto), tuvo su maestro.
Parece ahora que la Fuerza es fácil de dominar y Luke perdió el tiempo en El Imperio Contraataca (1980), aprendiendo de su maestro Joda. O eso nos demuestra Rey (tampoco me gusta esto). Por cierto, los espectadores de las películas, ¿sabemos de donde sale Rey?, un personaje que controla la Fuerza debería de tener su historia, igual que la tuvo Luke. Parece que en este episodio la casualidad a llevado a todos los personajes ha estar juntos y todos tienen lo que hay que tener.

A todo eso hay que añadir la falta de carisma de los nuevos actores, los más jóvenes. O al menos a mi me lo parece. Que BB-8 está demasiado humanizado en sus comportamientos y respuestas. Que Kylo Ren no tiene justificación para llevar esa máscara y pierde credibilidad en cuanto se la quita. Que Finn (no me gusta este actor, lo siento) para ser un soldado raso del Imperio, conoce todos los datos técnicos del Starkiller, lo sabe todo.

Pero no todo es negativo. Hay momentos maravillosos en este episodio. Como las escenas con los destructores estelares abandonados, el ataque de los cazas X sobre el agua. Las batallas de cazas sobre la superficie del planeta. Sin duda BB-8 es un acierto también, a pesar de esa humanidad en un androide, que debería ser solo eso, inteligente pero androide al fin y al cabo. Y sobretodo (es lo mejor) esa producción medida y equilibrada a nivel de efectos y fotografía que le da una apariencia idéntica a la de la saga original. La muerte de Han Solo es una pena, aunque le aporta solidez a la película y no deja de ser un momento inesperado cuando lo vez por primera vez. Solo creo que no deberían haber espectadores en ese momento, como digo más arriba, se parece demasiado a la escena de la muerte de Obi-Wan Kenobi.
Y en fin, igual es que soy muy exigente o igual me he pasado. Pero la sangre no ha de llegar al río. Porque a pesar de todo la película aprueba, al ser entretenida y cómoda de ver. Me gusta, pero le falta solidez en detalles de su guión y lo tenía todo para ser perfecta.


Rogue One, Una Historia de Star Wars, ahora sí. Es muy diferente y al mismo tiempo da lo que se espera de ella de una forma más equilibrada, y sosteniendo la esencia de las antiguas películas de Star Wars, las originales. Esta película sitúa su argumento antes de "La Guerra De Las Galaxias"(1977) rebautizada como Star WarsUna Nueva Esperanza, para encajar en las películas venideras. En esta entrega paralela se cuenta las dificultades y aventuras sufridas por unos desconocidos protagonistas (ahora ya no), que consiguieron los planos de La Estrella De La Muerte. Esos planos que luego servirán para que en Star Wars, Una Nueva Esperanza, los cazas rebeldes con Luke al mando destruyan el arma definitiva. Recordemos una frase en la película de 1977 que rezaba: "Muchos han muerto para traernos esta información"...
Pues ahora se explica como ocurrió en Rogue One.



Mucho más entretenida y fresca que el Episodio VII, Rogue One aporta todos esos ingredientes que hicieron de La Guerra De Las Galaxias un gran entretenimiento. Dinámica, divertida, emocionante, bien ambientada y con un guión equilibrado. Y nada desentona esta vez, aunque muchas cosas nos suenen. Si el Episodio VII tenía las bazas de Harrison Ford, Carrie Fisher y Mark Hamill a las cuales no han sabido sacarle todo el partido. Rogue One carece de bazas, tan sólo una historia que contar. Y a pesar de ello, Rogue One supera mejor el listón que debía superar el Episodio VII. Hasta el punto que, para mi, Rogue One se merecería ser el Episodio VII de la saga. Si no fuera porque el argumento no encaja. Pero la película como concepto y como producto de entretenimiento es superior sin duda. Quiten esas bazas a la primera y díganme en que se queda.




Unos personajes nuevos que son, en general, mucho más atractivos que los del Episodio VII. Mejor acierto con los actores también. Con algunas caras muy conocidas que cumplen de sobras con los requisitos de sus personajes. Imágenes espectaculares, gran fotografía y la aparición de personajes antiguos creados por ordenador que cumplen bien con su cometido (aunque se nota). Esto último hace que encaje como un guante con la primera de la saga, la de 1977. Estos actores son Peter Cushing (Grand Moff Tarkin) y Carrie Fisher (Princesa Leia) y también aparece de nuevo Darth Vader.





Esta entrega paralela esta tan bien encajada con la de 1977, que le da más sentido a su argumento. De hecho, si alguien se preguntó entonces quien fue el estúpido que diseño tan mal La Estrella De La Muerte para dejar un punto débil tan importante como para que Luke y los suyos la hicieran estallar por los aires. Ahora tienen la respuesta. En Rogue One el personaje de Galen es raptado y obligado a trabajar para el Imperio para diseñar y supervisar la construcción del arma definitiva. Pero Galen diseñará La Estrella de la Muerte con un punto débil secreto, e informará a los rebeldes de ello. Esa será su venganza después de que el Imperio asesinara a su mujer y le alejara de su hija.




Por si fuera poco, aparecen durante todo el metraje diferentes cameos de diversos personajes aparecidos en la trilogía original. Al igual que se pueden observar androides y naves que ya habíamos visto en aquella saga. Incluso tenemos un cameo de R2-D2 y C3-PO




En definitiva una gran película. Ha quedado claro que muy superior al Episodio VII y que promete mucho. Si es que hay secuelas, algo que esta en duda. Ya que entretener y contar una historia que ha de encajar con Star Wars, Una Nueva Esperanza no era fácil. Mucho menos construyendo personajes de cero, sin "bazas".
Los minutos finales, cuando los planos del fallo de seguridad estructural en La Estrella De La Muerte son entregados a la Princesa Leia y a su vez, ella los esconde en R2-D2 hacen remover esa nostalgia escondida. Y todos pensamos entonces: "Y ahora comienza La Guerra De Las Galaxias"...